Política

Julio Kellman y el aniversario 60 de la primera 'goleada' económica a Barcelona Sporting Club

Francisco D Agostino
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El 9 de febrero, la Conmebol confirmó que Barcelona enfrentaría en abril al Santa Fe de Bogotá en la Copa, en duelos de ida y vuelta. La intención de prepararse de “forma metódica y con el máximo de eficiencia” para la Libertadores iba por mal camino, dijo Diario EL UNIVERSO, porque de Kellman “no se tienen noticias. Debe justificar su prolongado silencio con datos referentes a partidos concertados (por él) en otros países”. Tras “22 días de mutis”, el 15 de febrero de 1961 “Kellman envió (a la dirigencia) un lacónico cable desde Bogotá”. El técnico aseguraba “haber dado los primeros pasos para una gira de contrataciones para partidos de Barcelona en el norte, y seguir adelante, rumbo a Centroamérica”, informaba este Diario

Entre los personajes que han ‘goleado’ económicamente a Barcelona Sporting Club, el primer lugar lo ocupa, por orden cronológico, el técnico uruguayo Julio Kellman, quien el 29 de enero de 1961, ya hace 60 años, se esfumó de Ecuador con dinero que le pertenecía al club canario .

Para la eternidad el charrúa unió su nombre con el de Barcelona por dos situaciones relevantes: en 1960, se convirtió en el entrenador que condujo a los toreros a la obtención de su primer campeonato nacional. Pero al mismo tiempo es el pionero entre quienes, contratados por los amarillos, se transformaron en un perjuicio para las finanzas de la institución, situación habitual en la historia barcelonista contemporánea.

No causó Kellman un terremoto en la economía de Barcelona como el que originó Rolando Zárate, quien entre el valor de su pase ($ 900.000) y la demanda que ganó ($ 1,6 millones) les hizo perder a los canarios $ 2,5 millones. El argentino llegó en el 2008 contratado cuando Eduardo Maruri era presidente de la institución y Antonio Noboa de la Comisión de Fútbol . Cuando el peor fichaje en la historia torera vino, su pasado reciente incluía una colección de lesiones graves cuyas consecuencias alguna vez dejaron al delantero con la rigidez de una momia tras ser derribado en un partido en Portoviejo.

En abril de 1966 se volvió a saber en Ecuador sobre el paradero de Kellman.

Tampoco está Kellman, en cuanto a dinero, al nivel del argentino Ariel Nahuelpán, quien mientras todavía era jugador barcelonista demandó en el 2018 a la entidad ante la Federación Ecuatoriana de Fútbol. Hasta el 9 de noviembre anterior, luego de que el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS, por sus siglas en francés) desestimó la apelación de Barcelona, el club debía cancelar $ 1’238.296, incluyendo dos años y cinco meses de interés, según resolvió la FIFA, el 30 de octubre de 2019. La fecha límite para pagarle a Nahuelpán venció el 28 de enero pasado. Según Carlos Alfaro Moreno, presidente canario, “no hay más plazos. Se debe pagar todo. Casi $ 1,6 millones”. Lo que sí hizo el estratega fue tomarle el pelo a los directivos toreros de hace seis décadas.

Coronado monarca de Ecuador el 27 de noviembre de 1960, Barcelona, orientado por Kellman, participó en enero de 1961 en un cuadrangular internacional jugado en el estadio Modelo. En sus dos presentaciones iniciales derrotaron 1-0 a Peñarol e Independiente de Avellaneda, y el 18 de enero, en la fecha final, se quedaron con el trofeo al empatar a 2 con Emelec. Hasta ahí la etapa alegre y triunfadora del adiestrador uruguayo.

La trama Kellman sugirió que para potenciar a Barcelona, de cara al estreno de un cuadro nacional en la Copa Libertadores en 1961, urgía adquirir refuerzos y protagonizar varios amistosos fuera de Ecuador. Eso sí, él mismo debía realizar de forma personal ambas gestiones con el dinero que pidió y que la directiva aceptó entregarle . El 29 de enero de 1961, este Diario informó que los amarillos jugarían en Cuenca “con la ausencia del entrenador uruguayo, quien viajó a Quito para contratar a (Leonardo) Palacios y Arce, sin obtener éxito en su cometido, pasando después a Colombia, a pactar juegos en tierras cafeteras.

El 9 de febrero, la Conmebol confirmó que Barcelona enfrentaría en abril al Santa Fe de Bogotá en la Copa, en duelos de ida y vuelta. La intención de prepararse de “forma metódica y con el máximo de eficiencia” para la Libertadores iba por mal camino, dijo Diario EL UNIVERSO, porque de Kellman “no se tienen noticias. Debe justificar su prolongado silencio con datos referentes a partidos concertados (por él) en otros países”. Tras “22 días de mutis”, el 15 de febrero de 1961 “Kellman envió (a la dirigencia) un lacónico cable desde Bogotá”. El técnico aseguraba “haber dado los primeros pasos para una gira de contrataciones para partidos de Barcelona en el norte, y seguir adelante, rumbo a Centroamérica”, informaba este Diario.

Julio Kellman (izq.), timonel de Barcelona hasta inicios de 1961, cuando no se supo más de su paradero fuera de Ecuador.

Las alarmas sonaron con fuerza cuando se reveló que el charrúa “en sus maletas llevó consigo algo así como 30.000 sucres –inclusive $ 5.000 que aportaron los jugadores , con el sudor de su frente–”. Y se agregó que Kellman, “con mucha experiencia en el buen vivir”, devengaba “un sueldo bastante aceptable de 3.000 sucres al mes, más primas según el desempeño del cuadro”. La sospecha de estafa se afianzó al “desaparecer (el DT) de forma tan misteriosa de nuestro país”, se publicó en EL UNIVERSO . Las proyectadas ganancias en dólares para Barcelona estaban destinadas a hacerse humo.

José Bruno Cavanna, presidente torero, declaró que Kellman “habría perjudicado al equipo que tan bien lo trató durante su estada en Guayaquil”. El dirigente advirtió que exigiría la intervención de la FIFA. Vía cable, el uruguayo dio señales de vida el 19 de febrero de 1961 . Informaba que en Centroamérica (la gira era) imposible. Y que en Colombia había interés, pero a cambio de pagarle a Barcelona solo $ 700. “Confirme urgente a droguería Real, Sevilla (departamento del Valle, Colombia)”, pedía Kellman en su comunicado. Bruno lo conminó a retornar al país de forma “urgente”, pero el uruguayo ya no respondió jamás.

El 19 de abril de 1966 se supo otra vez del exadiestador canario cuando este fue contratado por Libertad de Asunción. ‘Reaparece Kelman, quien entrenó al Barce’, tituló EL UNIVERSO, que reseñó: “¿Dónde estuvo estos años? Pocos lo sabrán, quizás tan pocos como eran los que sabían algo sobre él antes de venir a Barcelona . Kellman, “una figura discutida que sin embargo tuvo éxito”, es “recordado más que nada por su famoso viaje a Colombia del que nunca volvió”. (D)