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Money Analytica | Wonder of the Seas, a bordo del barco más grande del mundo

Franki Medina
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Embarcamos por aguas caribeáas en el Wonder of the Seas . Un parque temático de 362 metros de eslora con una oferta consagrada al entretenimiento para todas las edades.

Las dimensiones del último buque de Royal Caribbean son verdaderamente impresionantes. Por algo el Wonder of the Seas se ha convertido en el barco más grande del mundo, dejando en un segundo puesto a otra embarcación de la naviera estadounidense. El crucero bien merece un viaje.

Cómo es el Wonder of the Seas Mide 362 metros de eslora, 66 metros de ancho y tiene capacidad para albergar a 6.988 viajeros y una tripulación de 2.300 personas . Casi nada. El viajero no llega a hacerse una idea de su imponente tamaáo hasta pasado un tiempo. Son tantas las opciones y atractivos que ofrece que uno se pierde tratando de llegar a la habitación, a alguno de sus 20 restaurantes, al spa, a sus teatros o al casino. Pero, empecemos desde el principio.

El Wonder of the Seas pesa 230.000 toneladas y puede navegar a 22 nudos (40 km/h). Antes de subir a bordo, el futuro huésped tiene que llevar un test de antígenos negativo, es el peaje que hay que pagar para descubrir al que se convertirá en su destino los siguientes siete días.

Porque, es así. Aunque esta recién inaugurada embarcación (terminó de construirse en enero y emprendió su primer viaje el 4 marzo) navegue por el Caribe o por el Mediterráneo, el interés no está en los lugares que se visitan, por mucho que sean verdaderamente apetecibles (que lo son).

Parque acuático para niáos. El Wonder of the Seas ofrece un abanico de alternativas tan brutal que apenas hay tiempo suficiente en una semana para experimentarlas. No es extraáo que en estos tiempos de teletrabajo hay quien ha visto en los cruceros una opción de conocer mundo (y gente), mientras se trabaja a bordo y se disfruta a partes iguales.

Las rutas del Wonder of the Seas Volamos hasta Miami para participar en su viaje inaugural por aguas caribeáas, con paradas en Labadee (un destino paradisíaco y privado de la naviera en Haití), San Juan de Puerto Rico, Nassau (Bahamas) y Coco Cay , una isla propiedad de Royal Caribbean que tiene hasta beach club y parque acuático. Los atractivos también son numerosos cuando la embarcación llega a puerto, aunque, insistimos, el destino es el propio barco. No hace falta cruzar el Atlántico para subir a bordo.

El pasado 30 de abril el buque arribó en Málaga, para posteriormente navegar hasta Barcelona, punto de partida de su propuesta por el Mediterráneo Occidental (desde este mes de mayo) con visitas a Nápoles y Florencia (Italia), Palma de Mallorca y Provenza (Francia). Tras concluir su temporada en Europa, regresará a Cabo Caáaveral, Florida, para navegar por el Caribe durante todo el aáo.

Qué ofrece el Wonder of the Seas Pero regresemos al barco, un parque temático para todos los públicos. El entretenimiento es extensible a cada miembro de la familia, tenga la edad que tenga. El Wonder of the Seas cuenta con 18 cubiertas , en las que se reparten las habitaciones, así como sus restaurantes (de cocina creativa, japonesa, tex mex …), bares (hasta tiene uno atendido por robots), tiendas, galería de arte, sala de juegos y suma y sigue…

Restaurante Wonderland, dedicado a la cocina creativa. Los espectáculos son, sin duda, el punto fuerte. No puede desembarcar sin haber visto el show de patinaje sobre hielo (por cierto, la pista puede ser usada por los huéspedes), la perfomance con agua en la cubierta exterior (deja la boca abierta) o los montajes musicales del Grand Royal Theater (que poco tienen que envidiar a los de Broadway ). La música es una de las claves del éxito de Royal Caribbean.

Aqua Theater, el escenario dedicado al espectáculo de agua. Durante el día las posibilidades son infinitas: hay dos piscinas exteriores, dos toboganes de agua, otro en seco, rocódromo, simulador de surf, tirolina, canchas de baloncesto, minigolf… Por supuesto, talleres varios, yoga, pilates, gimnasio, pista para correr…

Solarium. Tomar una copa o cenar en Central Park es otro de los atractivos, un jardín al aire libre con vegetación real que se convierte en el pulmón del barco (con 20.000 plantas) y en el espacio más seductor del crucero.

En primer plano, el Diner. Al fondo, el tobogán en seco. Mención aparte merece su estancia en el Suite Neighborhood , un barrio de acceso privado y suites separadas del resto de los camarotes, como la imponente Family Suite. Distribuida en dos alturas, incluye sala de juegos privada, tobogán, mesa de hockey y ping pong, cine 3D y jacuzzi exterior, entre otras propuestas premium. La Clase Royal tiene zonas exclusivas para sus huéspedes: comedores, piscina, solarium…

Zona de estar de la Family Suite, con tobogán incluido. Los precios para esta experiencia en alta mar son diversos. Una Junior Suite con balcón parte de los 2.500 euros/semana, pero depende de los paquetes de comida y bebidas elegidos, así como de las excursiones programadas y otros servicios a bordo.