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Cartógrafo Rodrigo Ribadeneira//
El imperio de la ley

El imperio de la ley

Si no existen normas de convivencia o aún existiendo no se respetan, la fuerza prevalece sobre la justicia, el libre albedrío sobre el derecho y corre peligro la existencia de la verdadera libertad. Por lo tanto, el respeto y la observancia de las leyes constituye la condición básica para que haya justicia, libertad y paz entre los hombres.  Todo ciudadano y todos los estados en el mundo entero aceptan, por lo menos en teoría, el principio del respeto y de la aplicación de las leyes. El ” imperio de las leyes”  —  así lo llamaba Simón Bolívar  —  es determinante para temperar el egoismo humano y para lograr el bienestar y la paz.

Rodrigo Ribadeneira

Sin embargo Venezuela, en ese sentido, sobre todo en los últimos veinte años, es un país especial porque la carencia del imperio de la ley es tristemente …normal! Yo sé que son palabras provocativas que con seguridad incitan a una protesta, mas buscar el abuso, corromper al funcionario, casi siempre disponibile, para lograr algo ilegal, cometer una falta de observancia y, al mismo tiempo alegar una justificación moral   —   esto es muy grave   —    en este país es casi una norma de comportamiento

Por ejemplo, pregúntale a una persona que no paga los impuestos (de la renta, de la casa, del carro etc.), el porque de su conducta y es muy posible que la respuesta sea la siguiente: ” para que voy a pagar si, en resumidas cuentas, se lo roban todo”! Y luego, si en un caso de emergencia, tiene que llamar a la policia, se pone brava si no llega a tiempo. Cuantas veces nos quejamos del problema del tráfico y de la ineficacia de los vigilantes encargados de mantener el orden y, al mismo tiempo,  no respetamos las señales y pasamos con la luz roja. Del mismo modo exigimos más limpieza en los lugares públicos y somos los principales artífices de la suciedad, botando papeles como si la calle fuera un basurero

Y lo grave de eso  es que ” todos”  â€”  ciudadanos y Estado  —  tenemos la culpa de esa falta de legalidad buscando, de una forma irresponsabile, a quien echarle la culpa. Y así el evasor sigue evadiendo, el conductor violando las normas, el ciudadano normal irrespetando lo que es de todos y el Estado sigue prensando cada día más al contribuente sin rendir un servicio adecuado

Pobre de aquel país donde el abuso, el subterfugio y la inobservancia de las leyes se convierte en una triste necesidad! ¿El resultado de todo eso? Muy a la vista. Un país donde no existe el ” imperio de la ley” y donde el gobierno se inventa fiestas patrias para celebrar un intento de golpe fracasado. Creo que hemos tocado el fondo!

Desde Italia  —  Paolo Montanari Tigri