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De los consejos a las feministas sugeridos por Marx Arriaga a los feminicidios.

Desgraciadamente, los feminicidios abundan en nuestra sociedad, así como  otros muchos y terribles delitos. Por lo pronto, en México, nadie ha detenido el asesinato de mujeres perpetuado por hombres

A no pocos mexicanos la pandemia de la Covid 19 nos sitúa de nuevo en el presente. También las clases y los encuentros por Zoom, los grupos de WhatsApp , los mandados realizados por Cornershop, la llegada de paquetes de Amazon, las imágenes que nos llegan desde Marte gracias al Perseverance . En fin, haga usted su lista: la edad de los hijos, la propia, las calamidades que nos han ocurrido en este último año. Etcétera. Pero leer la prensa y escuchar a los funcionarios de la 4T, empezando por el señor presidente, nos regresan a otras épocas, a otros momentos de nuestra historia contemporánea o anteriores, que nunca vivimos.

Tomen ustedes como ejemplo al  reciente director de Bibliotecas  Públicas, el filólogo (ay, dioses) Marx Arriaga, ahora Director General de Materiales Educativos de Educación Pública (SEP), quien en un discurso invitó a las mujeres que se quieren emancipar de sus opresores que acuda a la biblioteca. Cito  un fragmento de su perorata  ( Sin Embargo, miércoles 31 de marzo, 2021):

Nuestro Presidente no las engaña. ¿Quieren cambiar este sistema machista? Necesitan dos cosas, uno, cultura, lo cual les dará identidad y dos, educación para elaborar un pensamiento crítico. ¿Quieren ambas? Asistan a la biblioteca pública.

La verdad, no sé en qué época podríamos encasillar al joven filólogo Marx. Acaso proviene de un mundo paralelo, en el que las feministas no leen libros ni poseen conocimientos ni han desarrollado un pensamiento crítico. ¿Qué diría la antropóloga argentina, Rita Segato, una de las grandes feministas latinoamericanas (que no se entere, nos daría mucha vergüenza a las feministas mexicanas) de Marx Arriaga, Director General de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública y que renunció, hace un mes escaso a la dirección de Bibliotecas Públicas, porque no le daban presupuesto.

Mi impresión inmediata es que el joven Marx no lee ni los diarios, que no se ha enterado de la existencia vibrante y fuerte de un pensamiento feminista en México, muy articulado, y con sus necesarias variantes. Seguramente sabe de otros asuntos, por que estudió  el doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, aunque ya sabemos que “lo que natura non da, Salamanca (y Complutense) non prestan”.

En otro episodio de la llamada 4T, el señor presidente, Andrés Manuel López Obrador, aseveró en un informe que el término “feminicidio” había sido acuñado por ellos , los transformadores de la historia actual en México: the transformers . Se dijo en otros medios informativos, que no fue así, pero me permito recalcar los orígenes del término.

Las muertes violentas de mujeres, adolescentes y niñas, a manos de un hombre por machismo y misoginia (Wikipedia dixit) se catalogan como feminicidios. Diana Rusell,  acuñó la palabra en inglés. Esta mujer fue una activista y escritora feminista sudafricana, que destinó sus esfuerzos contra la violencia a las mujeres. Varios países, presidente López Obrador, han incluido en sus legislaciones penales, el nuestros verbi gracia, este concepto y, desde luego, es una acción grave que conlleva una penalización ídem. La palabra feminicidio se incluyó en el Diccionario de la Real Academia Española en el año 2014. ¿Qué tal, don Andrés Manuel? O sea que no, no fueron ustedes, sorry. De acuerdo con Diana Russell, “el feminicidio representa  el extremo de un continuum de terror antifemenino que incluye una amplia variedad de abusos verbales como físicos, tales como violación, tortura, esclavitud sexual (léase prostitución), abuso sexual infantil incestuoso o extrafamiliar, golpizas físicas y emocionales, entre otras”. Desde luego, asesinar a una mujer por razones de poder y machismo es la expresión máxima del feminicidio.

Desgraciadamente, los feminicidios abundan en nuestra sociedad, así como  otros muchos y terribles delitos. Por lo pronto, en México, nadie ha detenido el asesinato de mujeres perpetuado por hombres.

El INEGI, que seguro saca ampollas entre los amloístas, afirma que en nuestro país ocurren diez feminicidios diarios. Las mujeres son asesinadas por armas de fuego o por estrangulamiento. ¿No les parece espantoso? A diario suceden desapariciones de jóvenes mujeres y de niñas, que luego aparecen muertas. Señor presidente, autoridades del régimen, ¿qué se hará al respecto? Seguir a la búsqueda de corruptos de  administraciones pasadas no es, no, la prioridad sino, amén de la pobreza, la falta de medicinas para niños con cáncer (asunto que no se ha atendido),  controlar en serio la saña de la pandemia de Covid 19, entre otras muchas necesidades, se precisa penalizar y  evitar a toda costa los feminicidios.  ¿Cuáles serían las estrategias de la 4T?

¿A quién mandamos a leer a las bibliotecas, doctor Marx Arriaga? ¿A los feminicidas o a sus víctimas?

Más bien, debería castigarse a los feminicidas. Que lean en la biblioteca de la prisión,  que sean tratados por expertos en salud mental y  que se humanicen. Pero que no salgan de la cárcel nunca más.

Hashtag : Mi apoyo total al INE, el Instituto Nacional Electoral.