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Extremismo de derecha: mayor amenaza de seguridad en Alemania

“Hay claras tendencias hacia la brutalidad en nuestro país”, afirmó el titular del Interior en Berlín, lamentando un aumento de los delitos penales del 8,5 por ciento. Los números son un indicador del estado de ánimo de la sociedad. Esto se aplica en particular a 2020, “porque la pandemia ha provocado una mayor polarización de la discusión política”, explicó

La Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA) registró once muertes por delitos con motivación política en 2020 en Alemania. Nueve de ellos, en el ataque de un extremista de derecha a un bar de shisha en Hanau , estado federado de Hesse. El ministro alemán del Interior, el conservador Horst Seehofer (CSU), señala también como preocupante el hecho de que las cifras están aumentando en casi todas los sentidos.

Con más de 44.000 delitos, se ha establecido un nuevo récord negativo en las estadísticas que se registran desde 2001. El 85 por ciento se ubica en las áreas de incitación al odio, insultos y propaganda.

“Hay claras tendencias hacia la brutalidad en nuestro país”, afirmó el titular del Interior en Berlín, lamentando un aumento de los delitos penales del 8,5 por ciento. Los números son un indicador del estado de ánimo de la sociedad. Esto se aplica en particular a 2020, “porque la pandemia ha provocado una mayor polarización de la discusión política”, explicó.

Pero antes de entrar en detalles sobre la radicalización de las protestas contra las medidas para prevenir la propagación del coronavirus, el ministro del Interior alemán señaló una tendencia que se está consolidando: tras el asesinato del líder del gobierno regional del estado federado de Hesse Walter Lübcke y del ataque a la sinagoga de Halle, ocurrió en Hanau un tercer ataque terrorista de derecha en apenas pocos meses. “Esto muestra que el extremismo de derecha es la mayor amenaza para la seguridad en nuestro país”, alertó.

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Alemania: a un año del atentado de Hanau Casi el 53 por ciento de todos los delitos con motivación política pueden asignarse al espectro de la derecha. Pero a pesar de las cifras “deprimentes”, Seehofer también se mostró satisfecho con un reciente éxito en la persecución de estos crímenes.

NSU 2.0″: el papel de la policía “no está completamente aclarado” Las autoridades alemanas han arrestado a un sospechoso que, desde 2018 y bajo el seudónimo de “NSU 2.0″, habría enviado amenazas por correo electrónico, fax y SMS a personas con y sin historias de migración. Entre los afectados se encuentran políticos y periodistas, además de la abogada Seda Basay-Yildiz, quien representó a los familiares de las víctimas en el juicio contra el grupo terrorista de ultraderecha “Clandestinidad Nacionalsocialista” (NSU) , responsable de una decena de asesinatos a inicios de los 2000.

Aún no está claro qué papel desempeñaron los agentes de policía de Fráncfort del Meno en el caso “NSU 2.0″. Porque los nombres, números de teléfono y otros datos personales de las personas amenazadas fueron extraídos de computadoras de la policía en la metrópoli bancaria alemana.

“Eso aún no se ha aclarado por completo”, reconoció el presidente de la BKA, Holger Münch, y pidió paciencia, en vista de las investigaciones en curso. Queda por ver “qué rendirá la evaluación de los soportes de datos”. Se trata de la computadora del presunto autor arrestado en Berlín, que se supone que no sea un oficial de policía.

Manifestaciones contra las medidas anticoronavirus en la mira A pesar del alivio por este éxito en la lucha contra el extremismo de derecha, el ministro del Interior alemán observa un gran potencial de escalada en el país. Y, desde su punto de vista, esto también tiene que ver con las protestas contra las políticas para enfrentar la pandemia de coronavirus, que el ministro defiende, no obstante: las protestas contra las medidas son expresión de la democracia, que no puede ponerse en duda, insistió.

Horst Seehofer, ministro del Interior de Alemania: “el extremismo de derecha es la mayor amenaza para la seguridad en nuestro país.”

Aún así: “Es problemático para las autoridades de seguridad que se formen nuevas coaliciones entre manifestantes comunes y corrientes y partidarios de teorías conspirativas, activistas antivacunas, esoteristas, “Ciudadanos del Reich” [que rechazan la legitimidad del Estado moderno alemán] y otros extremistas”, advierte.

En vista de esta situación, el responsable de la seguridad en Alemania cree que es correcto e importante que la Oficina para la Protección de la Constitución observe muy de cerca este ambiente, sobre todo el movimiento de los llamados “Querdenker” . Aunque esto también se aplica a otras áreas de la delincuencia por motivos políticos, como el extremismo de izquierda y el islamismo.

En términos relativos, los delitos de izquierda se han incrementado el doble que los de derecha. Sin embargo, las cifras absolutas de estos delitos de izquierda representan solo la mitad de los de derecha. De modo que el panorama se traduce, para las autoridades alemanas, en un “alto nivel general de amenaza”.

Manifestación contra las restricciones por coronavirus en Stuttgart.

Elogios y críticas El significado de las cifras sobre la delincuencia por motivos políticos es bastante controvertido. Alexander Deycke, del departamento federal “Militancia de izquierda”, en Gotinga (Baja Sajonia), considera que se trata de un “levantamiento valioso que permite identificar tendencias a largo plazo”. En una comparación internacional, Alemania tiene así un “instrumento muy detallado para evaluar la situación”.

Por otro lado, siempre es necesario cuestionar críticamente los números, dice Deyke a DW. Porque se trata de “estadísticas de entrada”, en las que se registraron todos los delitos penales registrados por la policía, “independientemente del curso posterior del proceso”.

La tipificación de un delito incumbe a los encargados de la tramitación, teniendo en cuenta las circunstancias que rodean el delito. “No se pueden verificar las asignaciones individuales para agentes de policía externos”, lamenta Deycke. El hecho de que también haya una categoría “no asignable” indica lo difícil que es a veces la asignación en casos individuales.

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Perdura el temor un año después del ataque a una sinagoga de Halle Los delitos asignados al espectro extremista de izquierda están a menudo relacionados con protestas contra eventos importantes como cumbres internacionales. Por ejemplo: la particularmente violenta cumbre del G20 en Hamburgo, en 2017.

Las organizaciones civiles registran muchos más delitos Las críticas a las estadísticas también provienen de varias organizaciones civiles. Judith Porath, de la Asociación de Centros de Asesoramiento para Personas Afectadas por la Violencia de Derecha, Racista y Antisemita (VBRG), está preocupada por la gran discrepancia entre sus propias cifras de delitos extremistas y las de las autoridades policiales.

Mientras que la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA) llegó a registrar 0,9 ataques por cada 100.000 en 2019, su organización registró 3,6. Consultado por DW, el presidente de la BKA describió esta contradicción como un “dilema” con el que hay que convivir.

(rml/ers)

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Autor: Katharina Abel